Fantasía
Fantasía es terror cuando no se puede nombrar, por miedo al desborde, al traspaso al terreno de lo real, en donde se puede padecer, sufrimiento, descontrol, dolor, causar dolor. Mi madre tendría razón cuando decía que me tenía que haber abortado, que llevaba el diablo dentro de mi, aunque nunca lo creí del todo, me paraba bien cerca del espejo, con la mirada fija puesta en los ojos para ver si encontraba algún indicio, alguna teofanía maligna que pudiera estar invadiendo la voluntad y la posibilidad de comprender. De todas formas, esa idea que rondaba como miedo latente, esporádico, efímero, volvía cada tanto como una otredad que por momentos se confundía con una mismidad. Un pasaje a la indeterminación, confusión, unión entre algo que me era ajeno con algo intrínsecamente propio, ingente